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Aire acondicionado... no puedo vivir sin ti

Seguimos avanzando en la etapa estival, agosto sigue su curso y todavía nos queda calor que pasar. No es nada nuevo ni extraordinario que en esta época del año haga calor, mucho calor y que además de vez en cuando se vea acrecentado por esas “agradables” olas que colorean el mapa de España de rojo amapola en los diferentes programas televisivos meteorológicos. Menos mal que tenemos de nuestro lado ese gran invento de la humanidad que es el AIRE ACONDICIONADO y que se convierte en un elemento imprescindible en nuestras vidas (sobre todo si vives en zonas como esta desde la que escribimos nuestro blog). Pues bien, ya que nos va a acompañar durante muchas horas del día, conviene que sepamos cómo disfrutar de sus virtudes sin que nos cause ningún perjuicio. Vamos a ello…
 
Ya sea a través de un sistema centralizado o a través de un dispositivo individual, el aire acondicionado no deja de ser una corriente de aire frío que podemos regular para que refrigere el lugar en el que estamos. Aquí llega el primer punto:
 
  • NO CONVIERTAS TU HABITACIÓN EN SIBERIA. La temperatura a la que debemos programar el aire acondicionado debe estar entre 22 y 25 grados. Con eso es suficiente, ya que el pasar frío cuando fuera hace tanto calor puede dar lugar a cambios muy bruscos de temperatura; puede incluso ocurrir que nuestro organismo no sea capaz de asimilarlo al pasar de un lugar a otro y que se produzcan mareos o desmayos (es lo que se conoce como reacciones vagales).
 
 
Estos aparatos, además de producir aire frío, resecan el ambiente en el que se encuentran, por lo que pueden resecar también nuestra garganta y nariz, nuestros ojos, nuestra piel…
 
  • Irritaciones de garganta: Es fundamental que estemos bien hidratados; tener una botellita de agua siempre a mano es una buena opción. Si con eso no es suficiente siempre podemos echar mano de forma ocasional a un caramelo sin azúcar (los hay estupendos en tu farmacia a base de própolis, miel, limón...).

 

  • Irritaciones de nariz: Igualmente es conveniente beber agua frecuentemente, pero si aún así se te resecan las fosas nasales de forma molesta existen soluciones en la farmacia que te pueden ayudar a hidratarla de forma específica.

 

  • Ojos secos: Sobre todo en personas que usan lentes de contacto (y en las que no las usan también) es muy común que se resequen los ojos y se sientan incómodas. En estos casos alivia mucho usar frecuentemente gotas humectantes, de forma que puedas seguir sin problema alguno con tu actividad. Es importante saber qué tipos de gotas humectantes puedes usar con las lentillas puestas (tu farmacéutico te dará la solución oportuna). Por cierto, si usas tus lentillas en verano, te aconsejo que eches un vistazo al post que publicamos sobre este tema.

 

  • Piel seca y tirante: la sequedad del ambiente también puede influir de manera notable en este aspecto. Por ello es conveniente utilizar de forma diaria algún producto hidratante para aplicarlo en nuestro cuerpo (después de la ducha) y tener cerca alguna crema de manos y bálsamo labial para poder aplicarlo en cualquier momento que lo necesitemos. 
 
 
¿Y qué hacemos con las noches? Cuando el calor sigue apretando aunque  el sol ya no esté en el cielo y llega la hora de dormir, resulta complicado conciliar el sueño. Los expertos dicen que es difícil descansar a temperaturas que están por encima de los 22ºC. Por ello, muchas personas duermen con el aire acondicionado encendido toda la noche.
Si es tu caso, ten en cuenta el tema de la temperatura: no hay que pasar frío. Procura asimismo que no te dé la corriente de forma directa, ya que además de todo lo que hemos visto anteriormente también pueden aparecer molestias musculares o dolores en algunas partes del cuerpo. 
 
Y si en nuestro entorno tenemos personas ancianas, niños pequeños o personas con enfermedades respiratorias o inmunocomprometidas (con las defensas bajas) debemos saber que algunas veces si el sistema de aire acondicionado no está en óptimas condiciones de mantenimiento, puede ayudar a la transmisión de ciertas infecciones.
 
De todas formas, no cabe duda de que en la zona en la que nos ha tocado vivir, el aire acondicionado es fundamental para seguir subsistiendo durante varios meses al año , por lo que ¡disfrútalo! y sigue viviendo tu verano de forma saludable.
 
 

Autor:
Encarnación García
Farmacéutica
Centro de Información del Medicamento del COF Sevilla