Son siempre lamentables y a veces destructivas. La profundidad de la quemadura es de gran interés
siendo también muy importante su extensión y localización.
Según su categoría, se clasifican en:
De primer grado: causan
lesiones superficiales que sólo enrojecen la piel.
De segundo grado:
ocasionan lesiones más profundas y generalmente se forman ampollas.
De tercer grado: provocan lesiones aún más profundas con o sin ampollas; la piel puede estar blanquecina o como chamuscada.
CONSEJOS PARA EL TRATAMIENTO DE QUEMADURAS MENORES
Enfríe inmediatamente la
parte quemada con agua fría o compresas húmedas. Así ayudará a disminuir el
daño de los tejidos, pero evite la congelación.
No aplique productos
grasos (aceite, mantequilla, cremas) en las quemaduras. Estas sustancias
pueden facilitar la infección.
Tenga en cuenta que puede
necesitar la vacuna antitetánica ya que las esporas del tétanos penetran
fácilmente a través de áreas quemadas.
Consiga atención médica
para quemaduras de segundo y tercer grado y para las que afecten a las manos,
cara, ojos, piel o área genital.
El tratamiento consiste
en disminuir la inflamación, evitar la infección, aliviar el dolor y prevenir
la sequedad. Depende de la profundidad de la quemadura, de su localización y
de la rapidez con que se empiece a tratar la lesión.
Debe mantener la quemadura siempre limpia y protegida de otras agresiones. Si necesita vendajes estos serán de los que no se peguen a la herida.