En este artículo hablaremos de los cambios que vamos a notar en la piel en esta etapa de la vida de la mujer y os daremos algunos consejos y cuidados para llevarlos lo mejor posible.

Durante la menopausia se producen multitud de cambios que van a acelerar el proceso de envejecimiento de la piel, entre los que se encuentran:

  • Flacidez: la bajada de estrógenos conlleva una disminución en la producción de colágeno, que es la proteína que da firmeza y consistencia a los tejidos. El óvalo facial cambia de forma (triangulo invertido).
  • Deshidratación: la piel va a ser más frágil, fina y seca. Se altera la función barrera y se pierde agua transepidérmica; la cantidad de sebo disminuye.
  • Alteración vascular: se produce dilatación de venitas superficiales y esto provoca enrojecimiento de la piel y arañas vasculares.
  • Envejecimiento severo: se forman más arrugas y mucho más profundas.
  • Hiperqueratosis en palma de las manos y plantas de los pies.
  • Hiperpigmentación: van a aparecer manchas debido al daño solar acumulado durante años, conocidas como lentigos seniles.
¿Qué cuidados debemos hacer a la piel en esta etapa de la vida?
  • En primer lugar, los productos de limpieza deben ser suaves, como geles y jabones syndet, sin componentes que resequen la piel.
    s muy importante la hidratación de la piel, ya que, al perderse agua, la piel estará más seca y necesitaremos recuperarla con productos humectantes y emolientes que nos aporten el agua y los lípidos necesarios para mantener la firmeza y elasticidad.
  • Algunos componentes estrella en los cosméticos serían: ácido hialurónico, urea, manteca de karité, pantenol, glicerina, ceramidas, ácidos grasos, aceites (argán, rosa mosqueta, oliva, almendras dulces), etc.
  • Es imprescindible el uso de protección solar de amplio espectro los 365 días del año para evitar más daño solar y tratar las manchas ya existentes.
  • Usar activos transformadores, como retinoides y alfahidroxiácidos, y antioxidantes como la vitamina C, que van a favorecer la renovación celular, ya que este proceso se ralentiza por la disminución de estrógenos. El uso continuado de estos activos va a dar más luminosidad y jugosidad a la piel.
  • También es recomendable el uso de productos exfoliantes al menos una vez a la semana, ya sean químicos o enzimáticos, para ayudar a renovar la piel y eliminar el exceso de células muertas acumuladas.
Menopausia y cabello

Además de estos cambios en la piel, en esta etapa vamos a notar cambios en el cabello, dado que la disminución de hormonas afecta también a su fase de crecimiento. Por tanto, notaremos más caída del cabello, pelo más fino, débil y sin brillo.

Podemos encontrarnos con un efluvio telógeno agudo (se cae mucho pelo de golpe pero es sustituido por otro nuevo y la densidad de pelo es normal), alopecia androgénica (disminución de densidad capilar) y alopecia frontal fibrosante.

Siempre debemos acudir a un especialista para que determine el tratamiento farmacológico específico cuando la caída del cabello es severa o preocupante, pero en la oficina de farmacia podrán recomendarte productos cosméticos tópicos y nutricosméticos coadyuvantes que ayudan a frenar la caída y fortalecer el cabello. Deben contener:

– Minerales y oligoelementos: zinc, hierro, cobre, fósforo, yodo, magnesio y sílice.
– Vitaminas como biotina y otras del grupo B.
– Aminoácidos como la L-cistina.
– Extractos de plantas como árnica, equinácea, ginseng, Ginkgo biloba, centella…
– Antiseborreicos como tioxolona, raíz de ortiga o levadura de cerveza para disminuir la grasa en el folículo piloso.
– Vasodilatadores como Ginkgo biloba, árnica o romero para mejorar el riego sanguíneo en el folículo.
– Antiandrógenos como Serenoa repens, Pygeum africanum.

Debemos aplicar los champús y lociones con un masaje suave en cuero cabelludo, para mejorar el riego sanguíneo, con las yemas de los dedos con movimientos circulares, dejándolo actuar el tiempo recomendado y aclararlo a continuación con abundante agua, evitando el agua muy caliente.

En cuanto a cuidados diarios, recomendamos evitar el cepillado excesivo y los peinados tirantes, así como las agresiones térmicas directas como plancha y secador.

Por otra parte, también podremos ver un crecimiento del vello corporal en zonas que normalmente no tienen (labio superior, abdomen, tórax, areolas). Esto se conoce como hirsutismo. En cambio, en otras zonas como pubis, axilas y cuero cabelludo se nota el vello más fino.

 

Bibliografía

Henríquez K. (1 de julio de 2020). 8 consejos para cuidar la piel en la menopausia. Mejor con salud. https://mejorconsalud.as.com/8-consejos-cuidar-la-piel-la-menopausia/

Mitre C (Anfitrión), Vázquez C, Herrerías H, Ramírez P. (8 de septiembre de 2022). Menopausia y hormonas ¿Qué me está pasando? (Nº 213) [Episodio de Podcast]. En El Podcast de Cristina Mitre. Spotify. https://open.spotify.com/episode/1TrciVyMbwNpAfGZcczGG9

González-Velasco M. (comunicación personal, 6 de septiembre de 2022). Curso Dermofarmacia Avanzada, Colegio de Farmacéuticos de Sevilla.

Autor/es

Loli Caro Vergara
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Farmacéutica comunitaria. Coordinadora del grupo adjúntate Dermofarmacia del RICOFSE.