Un mal descanso influye negativamente en nuestro día a día, de forma que no sólo se ve afectado nuestro rendimiento laboral (o escolar en el caso de los niños), sino que también merma nuestra salud mental y física, y en general nuestra calidad de vida.

El insomnio es una molesta situación muy frecuente entre la población; se calcula que, de una forma u otra, el insomnio afecta a más del 40% de las personas.
Podemos diferenciar dos tipos de insomnio:
  • Insomnio crónico: supera el mes de duración. Afecta aproximadamente al 10% de la población.
  • Insomnio transitorio: es de corta duración, normalmente no supera las 3 semanas o el mes. Afecta, al menos, al 40% de la población.

Hay que tener en cuenta que el insomnio puede consistir en la dificultad tanto para mantener el sueño, como para iniciarlo. Se considera normal que el sueño se inicie a la media hora desde que nos acostamos.

El tratamiento del insomnio, en algunos casos, requiere acudir al médico; pero muchas veces basta con medidas higiénico-dietéticas, con la ayuda (o no) de algún medicamento que no necesite receta médica. En cualquiera de los casos, como siempre, te aconsejamos que acudas a tu farmacia más cercana, ya que tu farmacéutico podrá valorar el grado de insomnio, y teniendo en cuenta tus factores personales, podrá recomendarte unas medidas u otras.

Desde aquí queremos ayudarte mostrándote recomendaciones que puedes seguir en tu día a día, y que sirven para mantener por la noche un buen descanso. Estas medidas consisten en:

  • Rutina: es recomendable seguir en la medida de lo posible unos horarios y cumplirlos, ya que facilita la regularización del sueño. No es aconsejable permanecer en la cama más de 8 horas.
  • Existen sustancias estimulantes y de consumo frecuente que debemos evitar antes de acostarnos, como el alcohol o el tabaco. El café incluso es recomendable evitarlo desde muchas horas antes de acostarnos, pudiendo afectarte incluso el café que te tomas con la merienda.
  • No debemos acostarnos justo después de cenar; debemos espaciarlo al menos 1 hora, y procuraremos orinar antes de irnos a la cama.
  • Si eres de los que echas una buena siesta y de noche padeces insomnio, plantéate eliminarla. Esto favorecerá tu sueño nocturno.
  • Es recomendable realizar algo de ejercicio al menos 2 horas antes de irnos a la cama, así como justo antes de dormir, hacer algo relajante.
  • La temperatura, la luz, el ruido… también afectan al descanso; mantén una temperatura agradable y evita el exceso de luz.

Si sigues estas recomendaciones, seguramente verás favorecido tu descanso; pero, si pasa media hora y sigues despierto, es conveniente que salgas de la cama y te dirijas a otra habitación donde poder realizar algo relajante, hasta que vuelvas a notar la sensación de sueño. Lo importante es no permanecer en la cama sin sensación de sueño.

Si, tras poner en práctica estas recomendaciones, no notas que tu descanso sea bueno, vuelve a consultar con tu farmacéutico, ya que existen en el mercado muchos productos destinados a favorecer el descanso; entre los medicamentos sin prescripción médica encontramos algunos antihistamínicos, como la doxilamina.

También tienes a tu disposición un gran arsenal terapéutico a base de fitoterapia dirigido a combatir el insomnio; suelen ser productos con pasiflora, valeriana, tila, melisa… que pueden presentarse como único componente del producto, o bien asociados entre ellos.

No podemos dejar de hacer mención a la homeopatía, ya que el insomnio es un estado que con mucha frecuencia se trata con productos homeopáticos, empleando sustancias como Nux vomica, Arsenicum album, Natrum muriaticum… entre otros.

Mención aparte merece la famosa melatonina, ya que es de las sustancias más naturales que hay para regular el sueño. La melatonina es una hormona que nuestro organismo sintetiza de forma natural y que ayuda a regular el ciclo del sueño: se comienza a sintetizar por las noches y su producción disminuye con la luz, de ahí que nos despertemos “de día”. La síntesis natural puede verse disminuida por muchos factores, siendo el más habitual la edad, por eso las personas mayores son más propensas a padecer insomnio. Existen en el mercado numerosos productos a base de melatonina, con dosis de hasta 1.9mg. Se toma una media hora antes de acostarnos y se ha visto que ayuda a conciliar y mantener el sueño. Consulta con tu farmacéutico sobre las posibilidades de tomarla para facilitar tu descanso.

No obstante, hay situaciones de insomnio que requieren acudir al médico; éste puede prescribir medicamentos que necesitan receta, pero este es el último escalón del tratamiento de un insomnio “normal”, por ello, si lo padeces, acude a tu farmacia más cercana: seguro que tu farmacéutico puede ayudarte a conseguir un buen descanso.