La vuelta a la rutina es ya una realidad. Tras unos meses en los que nuestros hábitos no han sido los que solemos seguir durante el curso/temporada no vacacional, puede ser que estemos padeciendo alteraciones en nuestros ritmos habituales de sueño o tránsito intestinal, por ejemplo.

La falta de un horario más o menos constante para llevar a cabo toda nuestra rutina diaria puede conllevar problemas como episodios de insomnio, somnolencia, falta de control de enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes…) o casos de estreñimiento que es en lo que nos vamos a centrar hoy.
He aquí las 10 claves que te pueden ayudar a recuperar tu ritmo intestinal:
1. Sigue un horario establecido para realizar tus comidas cada día.
2. Bebe agua en cantidad. La ingesta diaria recomendada es de 2 litros, o para que te hagas una idea, unos 8 vasos de agua cada día.
3. La fibra es fundamental; intenta aumentar la cantidad de alimentos que la llevan en el diseño de tus menús diarios, de forma que lo integral pase a formar parte de tu vida. Un truco: añade una cucharadita de semillas de lino dorado a un yogur cada noche y verás que efectivo puede ser al cabo de unos pocos días.
4. Aumenta el consumo de frutas y verduras; ciruelas y kiwis pueden ser tus grandes aliados.
5. ¡Muévete! Sube y baja escaleras, abandona el ascensor, desplázate andando siempre que puedas… son pequeños gestos que también suman. No todo el mundo tiene la posibilidad de apuntarse a un gimnasio; la falta de tiempo es nuestra mayor excusa, pero la jornada está llena de momentos en los que podemos ejercitar nuestros músculos, mejorar nuestra capacidad cardiorrespiratoria y a la vez favorecer el tránsito de las heces.
6. Educa a tu intestino. Para ello tres son las claves:
  • Procura visitar el baño a la misma hora.
  • Dedícale su tiempo: Unos 10-15 minutos, a no ser que padezcas de hemorroides en cuyo caso no debes forzar la máquina.
  • Si tienes ganas, no dejes pasar el momento…
7. Si todo esto no es efectivo acude a tu Farmacia ya que puede ser necesario que utilices algún laxante. Es fundamental que allí te orienten sobre cual elegir ya que existen una gran variedad de ellos en el mercado y no son todos iguales ni sirven para los mismos casos.
8. No te dejes llevar por la falsa creencia de que lo natural es siempre seguro; laxantes como el sen, aloe o cáscara sagrada son clasificados como laxantes irritantes. ¿Qué significa esto? Pues que actúan “exprimiendo” al intestino (para que nos entendamos) y si esto lo provocamos de forma continua, lo convertimos en un órgano vago, incapaz de funcionar por sí mismo de forma autónoma a no ser que le suministremos más laxante de este tipo… y así entramos en un círculo vicioso del que es complicado salir. Fíjate… ¡y son productos naturales!
9. No te obsesiones: no se está estreñido por no ir todos los días al baño. Se considera estreñimiento si se va al baño menos de 3 veces a la semana o si la consistencia de las heces se vuelve dura y las convierte en difíciles de expulsar.
10. En tu Farmacia encontrarás a un equipo de profesionales que podrán ayudarte a encontrar la mejor solución. No te automediques ya que puede ser contraproducente como hemos comentado.
Sigue estos consejos y con paciencia seguro que en unos días habrás recuperado tu ritmo.